Política Economía Del país 2026-02-09T23:01:47+00:00

Takaichi consolida una hegemonía política sin precedentes en Japón

La primera ministra Sanae Takaichi consolidó una hegemonía política sin precedentes en Japón tras la aplastante victoria del PLD. Con control absoluto del Parlamento, avanza una ambiciosa agenda de defensa y reformas, reforzando la alianza con EE.UU. y enfrentando desafíos económicos.


Con 316 bancas en la Cámara baja, el oficialismo superó holgadamente la mayoría absoluta y alcanzó un récord histórico que no se registraba desde 1986, durante el gobierno de Yasuhiro Nakasone. El resultado electoral marcó un punto de inflexión en la política japonesa. Takaichi, primera mujer en liderar el país, rompió una tradición dominada durante décadas por hombres y emergió como una figura de perfil ultraconservador, a menudo comparada por analistas con Margaret Thatcher por su estilo confrontativo y su énfasis en el liderazgo fuerte. No obstante, expertos como Masato Kamikuboadvierten que el riesgo de priorizar la supervivencia política podría opacar las reformas estructurales necesarias para sostener el crecimiento a largo plazo. Con mandato asegurado hasta 2028 y una mayoría parlamentaria histórica, Sanae Takaichi enfrenta ahora su prueba decisiva: transformar el respaldo electoral en estabilidad económica y liderazgo regional, en un escenario marcado por tensiones geopolíticas crecientes y desafíos internos de gran magnitud.

Takaichi prometió suspender el impuesto al consumo sobre los alimentos y aplicar una política fiscal prudente para aliviar el costo de vida y fortalecer la resiliencia económica. El programa de gobierno incluye además iniciativas controvertidas, como leyes más estrictas contra el espionaje, controles severos sobre la inmigración y mayores restricciones para propietarios extranjeros. Su líder, Hirofumi Yoshimura, aseguró que su espacio actuará como un “acelerador” de las reformas impulsadas por Takaichi. Con esta mayoría inédita, la primera ministra anunció que avanzará en diciembre con una revisión profunda de la política de defensa, orientada al refuerzo de capacidades militares ofensivas. La primera ministra sostuvo que una capacidad defensiva más robusta es clave no solo para la seguridad, sino también para proteger el crecimiento tecnológico y económico del país frente a amenazas externas.

En el frente económico, sin embargo, el nuevo gobierno enfrenta desafíos inmediatos. El presidente estadounidense Donald Trump respaldó públicamente a Takaichi, a quien definió como una líder “sólida y sabia”, mientras que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, celebró el resultado electoral y destacó la importancia de la alianza bilateral para la estabilidad asiática. El aumento del gasto en defensa responde también a las demandas de Washington para que Japón flexibilice sus históricas restricciones presupuestarias en materia militar. La alianza entre el Komeito, de orientación pacifista, y el Partido Democrático Constitucional, de corte liberal, sufrió un retroceso drástico que podría reducir a la mitad su representación. La inflación y el encarecimiento de los alimentos y bienes básicos generan preocupación social, mientras la deuda pública —que duplica el tamaño de la economía japonesa— mantiene en alerta a los mercados financieros.

Tokio, 9 de febrero de 2026 - Agencia de Noticias Total - TNA - La primera ministra Sanae Takaichi consolidó una hegemonía política sin precedentes en Japón tras la aplastante victoria del Partido Liberal Democrático (PLD) en las elecciones legislativas anticipadas, un resultado que le otorga control absoluto del Parlamento y le permite avanzar con una ambiciosa agenda de defensa y reformas estructurales. En paralelo, Tokio reforzó su alineamiento estratégico con Estados Unidos, considerado un pilar central de la nueva doctrina de seguridad japonesa. Estas propuestas atraen a sectores de la derecha más dura y coinciden con el crecimiento del partido nacionalista Sanseito en las encuestas. El plan incluye el levantamiento de la prohibición histórica sobre la exportación de armas y un alejamiento progresivo de los principios pacifistas que rigen desde la posguerra. Takaichi justificó el giro en el aumento de la tensión con China y sostuvo una postura firme respecto de Taiwán, al señalar que Japón no descarta una intervención si Pekín intenta una anexión por la fuerza. Esta retórica provocó una reacción inmediata de China, que respondió con maniobras aéreas conjuntas con Rusia y emitió advertencias oficiales a sus ciudadanos sobre viajes a Japón. El respaldo popular relegó a un segundo plano los recientes escándalos de financiación y controversias religiosas que habían golpeado la imagen del PLD en los últimos años. La estrategia de convocar elecciones anticipadas apenas tres meses después de asumir el cargo resultó decisiva para fortalecer el poder del Ejecutivo. La jornada electoral, atravesada por nevadas inusuales en varias regiones, no impidió una participación significativa ni alteró el contundente resultado a favor del oficialismo, que capitalizó el mensaje de estabilidad y firmeza frente a un escenario regional cada vez más volátil. El nuevo mapa legislativo dejó a la oposición severamente debilitada. En contraste, el Partido de la Innovación de Japón (JIP) emergió como un aliado estratégico del PLD.