A través de declaraciones oficiales, las asambleas municipales instaron al Gobierno nacional a respetar los tres principios no nucleares que rigen al país desde hace décadas. La Asamblea de la Ciudad de Hiroshima adoptó por unanimidad una declaración el viernes, señalando que cualquier intento de revisar estos principios genera una profunda preocupación. Hiroshima y Nagasakialzaron su voz de protesta esta semana contra las intenciones del partido gobernante de Japón de modificar los pilares de su política de defensa. Ambas ciudades recordaron que estos principios son una política nacional irrenunciable, nacida de la tragedia ocurrida el 6 y 9 de agosto de 1945. El cuerpo legislativo urgió al Ejecutivo a tomar en serio los sentimientos de los sobrevivientes y ciudadanos de las únicas ciudades del mundo que han sufrido ataques atómicos. Por su parte, la Asamblea de Nagasaki aprobó una resolución similar el jueves, calificando como 'totalmente inaceptable' la intención oficial de modificar los documentos de seguridad para flexibilizar la normativa vigente. El debate sobre el 'tercer principio'. La controversia se originó tras los informes que indican que la primera ministra nipona, Sanae Takaichi, evalúa revisar el tercero de los tres principios fundamentales: el que prohíbe la entrada de armas nucleares en territorio japonés. Históricamente, la política nuclear básica de Japón se sostiene sobre tres pilares establecidos en 1967: no poseer armas nucleares, no producir armas nucleares y no permitir la entrada de armamento atómico al país. Aunque la Estrategia de Seguridad Nacional de 2022 ratificaba que estos principios permanecerían sin cambios, el actual impulso por actualizar los documentos de defensa ha puesto en alerta a las comunidades de Hiroshima y Nagasaki.
Hiroshima y Nagasaki protestan contra la revisión de los principios de la política de defensa de Japón
Las asambleas de Hiroshima y Nagasaki protestaron unánimemente contra las intenciones del partido gobernante de cambiar los tres principios no nucleares de Japón, base de la política de defensa del país desde 1967. Las autoridades municipales enfatizaron que estos principios, nacidos de la tragedia de 1945, son una política nacional integral y urgieron al gobierno a respetar los sentimientos de las víctimas de los bombardeos atómicos.